Hanna Maradona describió a Luque como un médico que perdió el control de la situación, recurriendo a las hijas para convencer a Diego de someterse a estudios.
Señaló que Diego reaccionaba a los gritos ante la propuesta de nuevos estudios, y que Luque nunca dio un paso al costado ni pidió ayuda.
La hija de Maradona también mencionó que tuvo que llamar a Pomargo para pedir autorización para ver a su padre, evidenciando la falta de control y coordinación en el cuidado de Diego.