Se destaca el rol del presidente Javier Milei y la ministra Patricia Bullrich en la liberación del gendarme Nahuel Gallo, contrastando su accionar con la supuesta inacción o conveniencia política de otros sectores, incluyendo a Cristina Kirchner.
Se critica que figuras como Cristina Kirchner no se pronunciaron ni realizaron gestiones para la liberación de Gallo, a diferencia de lo esperado de ciudadanos comprometidos con causas humanitarias. Se sugiere que la expresidenta tiende a enfocar los eventos políticos en su propia figura ("Cristina Libre").
Se valora positivamente la intervención del gobierno actual y se espera más de ciudadanos con "corazón" que de aquellos que "convierten todo en conveniencia política". Se señala la ausencia de carteles de "Gallo Libre" en manifestaciones vinculadas a ciertos sectores políticos.