Nahuel Gallo, gendarme argentino liberado en Venezuela, se refirió a su rol como representante del país en una situación de "violación total de los derechos humanos". Destacó la formación recibida en Gendarmería, que le permitió mantener su identidad profesional ante sus captores.
Gallo relató momentos de temor durante su detención, especialmente en un traslado donde temió por su vida. Mencionó que el hecho de ser argentino y su vínculo con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el presidente Javier Milei, generaron un ensañamiento particular por parte de sus captores.
Agradeció el apoyo del gobierno argentino, destacando que Javier Milei fue el único jefe de estado que pidió por su liberación. Expresó su orgullo por ser un "gendarme argentino" y por la representación que le tocó cumplir en circunstancias extremas.