Los ministros de finanzas del G7 se reúnen en París en un contexto de tensiones geopolíticas marcadas por la guerra en Medio Oriente y la invasión rusa de Ucrania, conflictos que impactan la economía global. La cumbre de dos días busca coordinar una respuesta multilateral.
Francia, en su presidencia rotatoria, enfrenta el desafío de mantener el diálogo en medio de crecientes tensiones, agravadas por la guerra arancelaria iniciada por Donald Trump. La reunión es crucial ante las múltiples crisis globales.
Temas prioritarios incluyen la reducción de la dependencia de las reservas chinas en tierras raras y la volatilidad de los mercados internacionales, exacerbada por el creciente nivel de deuda pública en varios países. Se enfatiza la necesidad de integrar la deuda pública en las estrategias de trabajo y en la discusión con socios, garantizando la confianza de los mercados.