En la cumbre del G7 en París, hubo acuerdo en la necesidad de reabrir el Estrecho de Ormuz, pero surgieron discrepancias sobre el alivio de las sanciones económicas a Rusia.
Mientras Estados Unidos extendió la suspensión de sanciones al crudo ruso, la Unión Europea considera que no es el momento de relajar la presión sobre el Kremlin.
Los ministros del G7 pidieron la reapertura del Estrecho de Ormuz para garantizar el libre tránsito y evitar una crisis alimentaria global. Sin embargo, no se detallaron medidas concretas sobre cómo se logrará esto, ni cómo se evitarán los controles de Irán.
Se busca evitar una crisis alimentaria mundial y se hará un llamado al Banco Mundial y al FMI para observar la situación de países como Irak. También se acordó impulsar inversiones, productividad y diversificar el suministro de minerales críticos para disminuir la dependencia de China.