Se reitera la problemática de futbolistas que conducen alcoholizados, poniendo en riesgo sus carreras y la vida de terceros. El caso de Jonathan Verón se suma a otros lamentables episodios.
Se mencionan casos como el de Palacio, Ortega y Nahuel Zárate, quienes estuvieron involucrados en accidentes de tránsito bajo los efectos del alcohol. La negativa de Verón a realizarse el test de alcoholemia agrava su situación legal.
Se advierte que la falta de licencia de conducir y la conducción en estado de ebriedad invalidan los seguros, haciendo que los responsables deban afrontar todos los gastos de los daños ocasionados, además de las sanciones penales.