Se reportan extensos disturbios y extrema violencia en las calles de La Paz, Bolivia, con manifestantes pidiendo la renuncia del presidente y el cese de causas contra Evo Morales.
La crisis se desató tras un aumento del precio del combustible de mala calidad, lo que provocó alza en precios de alimentos y desabastecimiento.
Se menciona que Evo Morales, expresidente y dirigente cocalero, está prófugo de la justicia por una causa de abuso, y que los movimientos campesinos que responden a él estarían detrás de las movilizaciones.
La situación de tensión se agrava por el historial de saqueo de recursos naturales del país y la inestabilidad política y económica que ha afectado a Bolivia a lo largo de los años.