La policía ucraniana evacuó a Ana, una mujer de 72 años, de una ciudad en la línea del frente en la región de Donetsk, donde la falta de servicios básicos como electricidad y agua era crítica.
La ciudad, que antes de la invasión rusa albergaba a 54.000 habitantes, ha sido mayormente abandonada debido a las casas destruidas y el corte del suministro eléctrico.
El informe muestra la difícil situación de los residentes que se negaron a marcharse, enfrentando la destrucción total de sus vidas y pertenencias.