Se plantea que una diferencia fundamental entre el gobierno de Javier Milei y los anteriores es la presencia del "miedo" como tema de conversación.
Se argumenta que ningún gobierno democrático previo (desde Alfonsín) generó un clima de temor similar en el periodismo y en la sociedad, ni siquiera en momentos de crisis.
Se compara irónicamente a Mauricio Macri con Milei, sugiriendo que la distancia hace ver al primero como un "estadista" en comparación con la actual atmósfera de temor.