Se abordó la conexión entre el estado de conciencia individual y el medio ambiente, sugiriendo que la paz o tensión en un lugar refleja la carga psíquica de sus habitantes.
Se enfatizó que la suma de estas cargas psíquicas conforma el estado de ánimo de ciudades y países, y que el medio ambiente es un reflejo de cómo vibramos.
Se destacó que la meditación y la oración son herramientas para liberar tensiones y co-crear ambientes más favorables, ya que la atracción se produce en función de nuestra vibración interna.
Se mencionó que existen diversas herramientas como el Reiki, el yoga y la meditación para conectar con uno mismo, y que el objetivo es silenciar la mente para acceder a un estado de quietud y recibir una frecuencia interna.
Se explicó que cada persona puede encontrar su propio camino hacia el interior, probando diferentes métodos hasta hallar el que resuene con su ser, similar a la diversidad de religiones.