Estados Unidos sancionó a altos cargos militares cubanos, evidenciando el foco de la administración Trump en el poder político y económico del ejército de la isla.
De las 12 personas sancionadas, 7 son militares, incluyendo generales. Cuatro de las cinco entidades afectadas pertenecen al ejército cubano o están dirigidas por uniformados.
Cinco de los militares sancionados son también diputados de la Asamblea Nacional del Poder Popular y pertenecen al comité central del Partido Comunista Cubano.