El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó haber pospuesto un ataque a gran escala contra Irán por solicitud de sus aliados en Medio Oriente: Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes Unidos. Estos países solicitaron un aplazamiento de dos o tres días, argumentando la existencia de posibilidades reales para una resolución diplomática.
Trump expresó su deseo de alcanzar un acuerdo sin necesidad de bombardear, pero advirtió que las fuerzas estadounidenses permanecen preparadas en caso de que las negociaciones fracasen. La Casa Blanca subrayó la importancia de que cualquier acuerdo garantice que Irán no desarrolle armas nucleares.
Teherán, por su parte, respondió con una contrapropuesta a través de mediadores pakistaníes y activó defensas en el estrecho de Ormuz. El presidente iraní, Massoud Pesachian, reafirmó que Irán no renunciará a sus derechos legítimos.