Se analiza la figura de Eduardo Carrera en Gran Hermano, describiéndolo como un "lobo disfrazado de cordero" y un jugador que "da abajo del cinturón".
Se pone en duda la posibilidad de que Andrea tuviera algún tipo de relación con Eduardo, sugiriendo que ella está "para mucho más chicos" y en otra sintonía. Se menciona que una posible dupla finalista sería Eduardo y Andrea si ella regresara.
Se destaca la reactividad de Eduardo, su tendencia a enojarse y no hacerse cargo de sus acciones, lo que genera dudas sobre su idoneidad como ganador.