La investigación sobre la muerte de Isaac Andik, fundador de Mango, se centra en su hijo Jonathan, quien fue detenido y luego liberado bajo fianza. Se sospecha que el móvil podría ser económico, relacionado con la herencia de la fortuna de 1500 millones de dólares.
La expareja de Andik, Estefanía Knut, declaró que padre e hijo tenían una relación tensa y que existía una disputa por la herencia. Se encontraron chats de WhatsApp que demostrarían la mala relación entre Jonathan y su padre.
La justicia considera la posibilidad de homicidio, aunque inicialmente la investigación se había catalogado como accidente. La zona donde ocurrió la caída es Montserrat, una zona montañosa en España.