Un nuevo estudio realizado en el Reino Unido con casi medio millón de personas sugiere que la duración del sueño podría influir en la rapidez con la que envejecen los órganos del cuerpo.
Los investigadores utilizaron avanzados relojes biológicos de envejecimiento y aprendizaje automático para medir el envejecimiento en 17 sistemas orgánicos, incluyendo cerebro, corazón, pulmones, hígado y sistema inmunitario.
Los resultados indican que no solo dormir poco, sino también dormir en exceso, podría tener implicancias negativas en la salud y acelerar el proceso de envejecimiento. Los hábitos de sueño son un factor clave a considerar.