Una nueva ciudad en el sur del Líbano, Masouk en el distrito de Tiro, fue destruida tras un ataque israelí en la madrugada del martes. El ejército israelí había emitido una orden de evacuación para la zona. Se reportan 3.000 personas muertas en el Líbano desde el inicio del conflicto, incluyendo 211 menores. Además, unas 37 ciudades han sido arrasadas y 40.000 viviendas destruidas.
Se menciona que Israel avisa a los ciudadanos antes de los ataques, pero a veces no hay tiempo suficiente para huir. También se señala que Hezbollah utiliza a civiles como escudos humanos, lo que complica la situación para la población local.