Diego, enfermero del Hospital Borda con 23 años de antigüedad, denuncia que el lavadero del hospital no funciona desde hace 10 o 15 años y que la ropa de los pacientes es lavada por una empresa privada.
Las máquinas de lavarropas y secadoras están rotas, y la falta de inversión en mantenimiento ha llevado a esta situación. Los pacientes, especialmente aquellos en situación de calle, carecen de ropa limpia y adecuada, lo que consideran vergonzoso.
Se critica la falta de inversión por parte del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, específicamente del PRO, en el área de salud mental y en la infraestructura del hospital, a diferencia de lo realizado por Aníbal Ibarra en el pasado.