La isla de Cuba atraviesa una situación crítica en cuanto a la escasez de alimentos y los constantes cortes de energía.
A pesar de un anuncio de ayuda por parte de Estados Unidos, la isla no ha respondido formalmente. La iglesia, con la intercesión del Papa León XIV, se ha ofrecido a canalizar suministros médicos ante la falta de dinero y medicamentos.
Rusia, México y Uruguay han enviado ayuda, incluyendo medicamentos e insumos. Sin embargo, la situación energética es alarmante: el 59% de la isla estuvo sin electricidad en horario pico el martes, cifra que llegó al 65% el lunes. En La Habana, los apagones superan las 22 horas diarias, provocando protestas.
El país sufre un bloqueo de décadas, lo que agrava la falta de divisas y la gestión de alimentos. La libreta de abastecimiento fue eliminada, llevando a escenas de personas buscando comida en contenedores.