Se criticó el look de una asistente en los Martín Fierro, especialmente el peinado y el abrigo, considerándolos inadecuados para la ocasión. A pesar de esto, se reconoció que la persona en cuestión dio un discurso emotivo y merecedor. Se sugirió que un blazer podría haber mejorado el atuendo.
Se debatió sobre el uso del satén en alfombras rojas, desaconsejándolo por cómo imprime bajo las luces y puede generar un efecto poco favorecedor. Se mencionó que el vestido de Barbie Simons, a pesar de tener una buena idea de diseño, no le sentó bien y la hizo lucir incómoda. En contraste, Robertito Funes fue elogiado por su impecable vestimenta.