Egipto enfrenta una grave crisis de agua potable en Jartum, a orillas del río Nilo. La escasez obliga a depender de asistencia y camiones cisterna, generando largas filas y desabastecimiento.
La crisis hídrica agrava la situación humanitaria en Sudán, incrementando el riesgo de enfermedades por falta de agua para cocinar, aseo e higienización.
La ONU alerta que unos 20 millones de personas necesitan agua, en un contexto de violencia y desplazamiento.