Un inspector de seguridad municipal en Curacaví, Chile, fue atropellado por un conductor que intentaba evadir un control.
El conductor, de 29 años, estaba drogado y, al ver a los inspectores, aceleró violentamente, provocando múltiples fracturas en las piernas y costillas del inspector.
El agresor, acompañado por su mujer e hijo, se dio a la fuga pero fue detenido por la policía tras una persecución de 5 kilómetros. Está acusado de tentativa de homicidio.