Un comerciante expresa su preocupaci\u00f3n por la dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica que atraviesan los pequeños y medianos empresarios, a pesar de las promesas de reducci\u00f3n de impuestos.
Detalla que, tras realizar una factura de 2 millones de pesos, solo le quedan 120 mil pesos luego de descontar impuestos y retenciones. Al cierre del a\u00f1o, al pagar ganancias, la situaci\u00f3n se agrava. Tambi\u00e9n menciona el caso de un publicista cuya factura de 20 millones de pesos se reduce dr\u00e1sticamente tras aplicarse impuestos como IVA, ingresos brutos y el impuesto al cheque, quedando \u00fanicamente una porci\u00f3n m\u00ednima.
Se\u00f1ala que la carga impositiva es excesiva, incluyendo impuestos nacionales, provinciales y municipales, y que las Pymes son las m\u00e1s afectadas. Critica que, a pesar de las promesas de inversi\u00f3n y crecimiento, la realidad es que los comerciantes est\u00e1n perdiendo dinero y trabajando a pérdida.