La investigación sobre la clínica Argentina Salud se inició a raíz de la denuncia de una médica que detectó el uso fraudulento de su firma y sello en recetas que ella no había emitido. Se estima que las credenciales y sellos de al menos 50 médicos reales fueron adulterados.
Se sospecha que, a través de estas recetas falsificadas, se dispensaban medicamentos de manera irregular. La clínica funcionaba hace cinco años y ofrecía una amplia gama de especialidades y estudios médicos, atrayendo a pacientes que buscaban atención rápida y privada.