La inspección ocular en el caso Loan se centra en el lugar donde presuntamente se plantó el botín del niño desaparecido, un procedimiento clave que involucra a Gendarmería, la familia de Loan y personal judicial.
Se busca reconstruir el recorrido del niño y determinar si las declaraciones de testigos como Laudelina y la Audrina concuerdan con las mediciones de distancia y tiempo. La justicia intenta corroborar si el botín encontrado por el comisario Maciel (hoy detenido) fue plantado.
Se investiga la posible participación de otras personas en la desaparición, incluyendo a Bernardino Benítez, esposo de Laudelina, quien no pudo ser trasladado para la inspección. La persistencia de un "pacto de silencio" entre los involucrados, a pesar de las contradicciones y el tiempo transcurrido, sigue siendo un enigma.
El caso presenta pruebas forenses encontradas en vehículos, como el positivo de olorífico de Loan en una camioneta, que se consideran la evidencia más fuerte. Sin embargo, se cuestiona la manipulación de pruebas y el entorpecimiento de la investigación por parte de algunos efectivos policiales.