La defensa de Ramírez y Míapi cuestiona la imputación de "abandono de persona", argumentando que no tenían la guarda legal de Loan. Señalan que la justicia provincial y federal no investigaron adecuadamente, y critican al fiscal federal Mariano de Guzmán por no investigar la coartada de Ramírez sobre su hermano internado.
Se aportaron pruebas de la dolencia del hermano de Ramírez y su comunicación telefónica, pero el fiscal federal no investigó este hecho y elevó el procesamiento. La defensa considera que esta fue una grave falla.
Se menciona que Ramírez y Míapi fueron los primeros en presentarse a indagatoria, y que sus declaraciones no ofrecieron progreso respecto a la imputación, a pesar de lo cual continúan detenidos.