Se analiza la compleja situación en Bolivia, donde el narcotráfico y los pueblos originarios podrían ser utilizados para desestabilizar un gobierno de derecha. Se destaca la elección de Rodrigo Paz como candidato del centro con origen liberal y un vicepresidente centrista para mantener el equilibrio.
Se celebra el apoyo de la mayoría de los países latinoamericanos al presidente Paz, elegido democráticamente, y se critica la falta de repudio de Lula ante la posibilidad de un golpe de Estado.
Se resalta el liderazgo de Argentina en la región y la importancia de defender a los presidentes democráticamente electos.