Hanna Maradona describió la escena de la muerte de su padre, Diego Maradona, como un cuarto improvisado en la planta baja de la casa, en un entorno de desorden y abandono.
Detalló que la casa contaba con una heladera vieja, un mosquitero roto y un playroom refaccionado pegado a la cocina, donde su padre se quejaba por los ruidos y no podía descansar.
La hija de Maradona señaló que la casa fue conseguida de un momento a otro y que había seguridad, incluyendo a su primo Johnny, quien estaba presente todos los días.