Carlo Ancelotti asumió como técnico de Brasil y convocó a Neymar, a pesar de no haberlo llamado previamente. Se generó debate sobre la importancia de Neymar para el equipo, especialmente en momentos clave de los partidos donde su habilidad podría ser decisiva.
Se mencionó que la presión y la calidad de Neymar fueron factores determinantes para su inclusión en la lista, considerando su impacto en el fútbol brasileño. La decisión de Ancelotti también implicó dejar fuera a otros jugadores importantes.
La Federación Brasileña de Fútbol respaldó a Ancelotti renovando su contrato, enviando un mensaje de autoridad sobre quién toma las decisiones técnicas. Se especula sobre las explicaciones dadas a Neymar respecto a su rol en el equipo, como no ser capitán y su posición dentro del esquema táctico.