El exministro venezolano y empresario Alex Saab fue acusado de lavado de dinero, corrupción y contratos fraudulentos por autoridades de Estados Unidos. Señalado como "testaferro de Nicolás Maduro", Saab compareció ante una corte federal en Miami por una supuesta red multimillonaria de corrupción y operaciones financieras ilícitas.
Saab, deportado por el gobierno de Delcy Rodríguez, fue detenido en febrero a petición de Washington tras años de protección bajo el régimen de Maduro. La oposición venezolana considera que su entrega a EE.UU. profundiza las divisiones dentro del chavismo y podría exponer mecanismos financieros del antiguo gobierno.
Las acusaciones incluyen conspiración para lavar activos desde 2015, utilizando el programa CLAP (entrega de alimentos a clases populares) y documentos irregulares. Se menciona también el uso de este dinero para entregar coimas a funcionarios venezolanos, lo que podría llevar a la revelación de nombres en el juicio.
Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia de Venezuela, calificó la detención de Saab como "fraudulenta", señalando que su cédula venezolana fue obtenida irregularmente y que, al no tener nacionalidad por naturalización, pudo ser expulsado. Existe preocupación en el sector madurista ante la posibilidad de que Saab revele información comprometedora sobre las exportaciones e importaciones del régimen y la fuga de fondos a paraísos fiscales.