La justicia confirmó que Manuel Adorni gastó 245 mil dólares en reformas en la Casa Indio Cuá, y que los pagos se realizaron en efectivo y sin exigir facturas en su mayoría.
Se detallan los gastos, incluyendo una parrilla que costó 15 mil dólares y aberturas que oscilaban entre 2.194 y 2.524 dólares cada una. También se menciona la compra e instalación de un grupo electrógeno por más de 14 millones de pesos.
Se cuestiona Adorni por no haber presentado su declaración jurada a tiempo y por las explicaciones poco claras sobre los gastos. Se le apoda "Bob Constructor" en alusión a un dibujo animado, criticando su gestión y falta de transparencia.
A pesar de las irregularidades, se anticipa que Adorni no será removido de su cargo, lo que se considera una "mala noticia" ya que paraliza la gestión gubernamental.