La violencia regresó a Venezuela con manifestaciones de estudiantes universitarios que reclamaban la liberación de presos políticos. Las protestas derivaron en graves enfrentamientos con la policía, resultando en al menos un manifestante herido.
La protesta se inició tras la muerte de Carmen Navas, una madre de 82 años que buscaba a su hijo detenido, Víctor Quero, de 50 años, quien falleció bajo custodia estatal. Navas se había convertido en un símbolo de la búsqueda de información sobre detenidos.
Los manifestantes exigen la liberación de los aproximadamente 500 presos políticos que, según una ONG, aún permanecen detenidos en Venezuela.