Se analiza la secuencia del video que muestra la agresión a Kevin, sugiriendo un homicidio planificado. Se observa a Leonardo Marcelino, el agresor, dar una vuelta completa al vehículo y la moto antes de elegir a quién golpear, centrándose en Kevin, quien ya estaba en el suelo.
Se destaca que Marcelino no intervino de inmediato, sino que esperó el momento oportuno para agredir, lo que refuerza la idea de premeditación. La policía presente no actuó para detener la agresión, lo que genera sospechas de complicidad.
Se menciona que el abogado de la familia descarta teorías previas sobre persecución o moto robada, basándose en declaraciones de testigos. La atención se centra ahora en la brutalidad de la agresión y la falta de acción por parte de las autoridades.