El abuelo de Kevin, Juan, expresa su dolor y frustración ante la aparente defensa de Marcelino, el agresor, por parte de algunos vecinos de Chascomús, quienes lo tildan de "héroe". Juan insiste en que Marcelino es un "mogólico" y un "energúmeno" que no debió haber actuado así, y que la policía tampoco actuó correctamente.
Se cuestiona por qué los vecinos apoyan a Marcelino y no condenan la muerte del joven. Juan relata que Marcelino, un remisero con problemas, atacó a Kevin, y que la policía, en lugar de detenerlo, permitió que lo golpeara hasta la muerte.
Se menciona la posible teoría de que Marcelino actuó creyendo que los jóvenes eran delincuentes, pero Juan lo desmiente, afirmando que son mentiras y que Kevin era una criatura inocente que iba a la escuela.