Donald Trump propuso a Venezuela y Cuba convertirse en el estado número 51 de Estados Unidos, ofreciendo ayuda ante sus necesidades. La propuesta fue rechazada categóricamente por la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, quien aseguró que Venezuela nunca consideraría tal anexión.
Trump insiste en su idea, argumentando que muchos venezolanos aman a Estados Unidos y sugiriendo una integración más estrecha. La propuesta se da en un contexto de crisis económica y política en Venezuela, y de reconfiguración institucional impulsada por Estados Unidos.