Se presenta la historia de un trabajador de remodelación de locales que, a pesar de ganar bien en su rubro, siente el impacto de los aumentos en el transporte y otros servicios. El mejor jornal diario es de 480.000 pesos, pero se trabaja todos los días.
El trabajador tiene dos hijos y, aunque su sueldo le alcanza, la preocupación por los aumentos es constante. La sensación general es que los sueldos no evolucionan al mismo ritmo que los gastos.