Cinco personas murieron en un tiroteo ocurrido en la mezquita más grande de San Diego, California, en un hecho que ha generado gran preocupación en Estados Unidos.
Los presuntos autores de los disparos, de entre 17 y 19 años, habrían muerto por heridas autoinfligidas. Entre las víctimas se encuentra un guardia de seguridad.
El FBI se encuentra investigando el suceso, que ocurre en un contexto de tensión entre Estados Unidos e Irán. La policía desplegó un amplio operativo en la zona.