Un dron proveniente de Irán cayó en el perímetro de la planta nuclear de Bacará en Emiratos Árabes Unidos. Posteriormente, Arabia Saudita reportó la destrucción de tres drones que cruzaron su espacio aéreo desde Irak. El ministro de defensa saudita confirmó la interceptación y advirtió que responderá a cualquier intento de violar su soberanía.
Este conflicto aumenta la tensión regional, especialmente tras el incidente en la central nuclear de Baraka y la amenaza de operaciones con drones no tripulados en el Golfo. El portavoz del Ministerio de Defensa Saudita, general Turki Al-Maliki, confirmó la detección y destrucción de los tres drones tras ingresar al espacio aéreo del reino desde territorio iraquí.