El gobierno de Tailandia ha restringido la permanencia de ciudadanos de 93 países a un mes, reduciendo a la mitad el período anterior de 60 días. Esta medida busca combatir actividades ilegales y redes criminales que utilizan la flexibilidad turística para trabajar o permanecer irregularmente en el país.
La decisión representa un giro estricto en la estrategia de fronteras abiertas implementada para reactivar el turismo internacional. Los viajeros que deseen estancias más prolongadas deberán tramitar visados correspondientes antes de su llegada o solicitar extensiones bajo las nuevas normas.