La justicia española ha determinado que el Estado debe devolver a Shakira 60 millones de euros en concepto de impuestos, tras considerar que no se ha podido probar que residiera en España el tiempo suficiente para tributar como residente fiscal.
La legislación española establece un mínimo de 183 días de residencia para ser considerado fiscal, requisito que no se habría cumplido. Sin embargo, la Agencia Tributaria recurrirá al Tribunal Supremo, argumentando que Shakira sí era residente fiscal debido a sus negocios y su principal lugar de residencia durante su matrimonio con Gerard Piqué.
A pesar de la nota triunfalista de Shakira, el caso continuará y se espera que la resolución final demore. Tras su separación de Piqué, la cantante se mudó a Miami con sus hijos para iniciar un nuevo capítulo en su vida.