Se encontraron dos huellas dactilares y una mancha de sangre en la casa de Martín del Potro en Tandil. Las huellas no coinciden con las de la madre del tenista y se cree que la sangre pertenece a los delincuentes, quienes se habrían herido al ingresar.
La justicia investiga la posible participación de un entregador y analiza cámaras de seguridad para rastrear el auto utilizado por los ladrones. El hermetismo en la investigación es total por parte de las autoridades.