Arqueólogos de las universidades de Southampton y Reading reconstruyeron cómo era una isla artificial prehistórica en Escocia, construida hace más de 5.000 años en el neolítico. Estas estructuras, conocidas como 'crannogs', eran plataformas circulares de madera erigidas en lagos.
El hallazgo en el lago Borgalstail, en la isla de Lewis, sugiere que algunas de estas islas se construyeron mucho antes de lo que se pensaba, entre el 3800 y el 3300 a.C. La primera versión de la isla era una estructura de madera de 23 metros de ancho, recubierta con ramas y vegetación.