Ante la llegada del frío, se recomienda revisar estufas y artefactos a gas para prevenir escapes y la acumulación de monóxido de carbono, un gas inodoro e incoloro que puede ser mortal.
Es fundamental ventilar los ambientes al menos tres o cuatro veces por día y asegurarse de que la llama de los artefactos sea azul. Se aconseja el uso de detectores de gas, humo y monóxido de carbono, especialmente en hogares con personas mayores o con alteraciones cognitivas. Evitar calefaccionar ambientes con hornallas u hornos, y tener precaución con braceros y chimeneas.