El presidente cuestionó a los periodistas, acusándolos de arruinar la carrera política de José Luis Esper por su vínculo con el empresario Fred Machado.
Machado se declaró culpable de lavado de dinero en Estados Unidos, pero no de narcotráfico. Esper había renunciado a su candidatura a diputado tras conocerse sus vínculos con Machado.
El jefe de gabinete, Manuel Adorni, defendió a Esper en una nueva crítica a la prensa.