Expertos advierten sobre la importancia de preservar las pruebas en casos de grooming para no alertar al agresor y facilitar su localización. Se recomienda no contactar directamente al agresor, ya que esto puede debilitar la causa y permitir que el depredador argumente haber sido engañado.
Se enfatiza la necesidad de actuar con precaución y no divulgar demasiados datos hasta que el depredador sea localizado. La preservación de pruebas como teléfonos y computadoras es crucial. Especialistas están capacitados para rastrear la IP y localizar al agresor, evitando que cierre su perfil.