El gobierno nacional ha concesionado 1800 kilómetros de rutas en la provincia de Buenos Aires, generando polémica. Las asociaciones civiles critican la medida, argumentando que las concesionarias solo realizarán tareas de mantenimiento básico como bacheo y corte de pasto, sin obras de infraestructura significativas.
Se señala que el principal peligro en las rutas, el choque frontal, no se verá reducido al no tratarse de autovías. El costo de construcción de un kilómetro de ruta es de un millón de dólares, mientras que el impuesto a los combustibles recauda 3.000 millones de dólares anuales, fondos que podrían destinarse a la construcción de nuevas rutas.
Se prevé la instalación de 53 nuevas estaciones de peaje, con cobros cada 90 kilómetros en algunas rutas como la 5, que une Luján con La Pampa. Los valores de los peajes irán de 1200 a 3600 pesos, con posibilidad de aumentos futuros. Se critica que el Estado Nacional se desprende de su obligación de mantener la red vial, entregando las rutas a las provincias sin presupuesto.