Keiko Fujimori y Roberto Sánchez se disputarán la presidencia de Perú en la segunda vuelta electoral el 7 de junio, tras un prolongado escrutinio de 35 días.
Fujimori, hija del exdictador Alberto Fujimori, promete expulsar migrantes y unirse al bloque de gobiernos que apoyan a Trump. Sánchez, exministro de Pedro Castillo, busca representar un cambio frente a la inestabilidad política y la crisis de seguridad.
La polarización es alta, con Sánchez tildando de dictadura al gobierno de Fujimori y ambos candidatos con propuestas diametralmente opuestas. Perú busca recuperar la estabilidad tras tener ocho presidentes en la última década.