Combatientes rusos se retiraron de Kidal, Malí, tras un acuerdo con fuerzas rebeldes, lo que representa un revés para la junta militar maliense y para los mercenarios rusos que habían colaborado previamente.
Este hecho se suma a una ofensiva coordinada de insurgentes que atacaron varias ciudades, incluyendo la capital, Bamako, donde murió el ministro de defensa, Sadio Camara.
Se investiga la identidad de los rebeldes y las causas detrás de estos ataques en una región marcada por conflictos históricos, lucha por recursos y tensiones geopolíticas.