Mirta Legrand rechazó ingresar a los Martín Fierro por la cocina, a pesar de las inclemencias del tiempo y el frío reinante en el exterior del predio. La diva exigió ingresar por la entrada principal, como cualquier otro invitado, negándose a un trato diferenciado.
Se debatió sobre la logística del evento y los riesgos del frío para la salud de Mirta, pero ella se mantuvo firme en su decisión. La producción consideró enviar una cámara a su casa, pero la diva prefirió asistir y enfrentar las condiciones.