Se destaca la lucha diaria de una mujer que es el principal sostén de su hogar. En un buen mes, puede llegar a cobrar 100.000 pesos, lo que le permitiría un ingreso mensual de hasta 300.000 pesos si trabaja todas las semanas. Sin embargo, este ingreso apenas alcanza para cubrir los gastos básicos de su familia de cuatro personas.
A pesar de tener casa propia, la situación es de constante malabarismo para llegar a fin de mes, haciendo milagros para comprar lo necesario. La falta de actualizaciones salariales acordes a la inflación genera una profunda preocupación.