Se presenta "La Vieja Tasca", un rincón legendario de San Martín de los Andes descrito como un refugio foodie y un homenaje al vino.
El lugar exhibe piezas antiguas relacionadas con la vitivinicultura, como ruedas para transportar toneles y filtros de bronce de más de 100 años.
Se recomienda probar el "trío de ahumados" (trucha, jabalí y ciervo), acompañado de una selección de vinos patagónicos.
Otras recomendaciones incluyen sopa de hongos de pino, roboleta con crema de ajo y tomates confitados, y empanadas de carne cortadas a cuchillo.